Alma y sus seguidores

La gente de Alma se escapa a Zarahemla

Mosiah 24:18

Por la noche, la gente de Helam reúne todos sus suministros.

Y aconteció que durante la noche Alma y su pueblo juntaron sus rebaños y también parte de su grano; sí, toda la noche estuvieron reuniendo sus rebaños.

Mosiah 24:19

A la mañana siguiente, los guardias y los capataces de esclavos se duermen milagrosamente.

Y en la mañana el Señor hizo que cayera un profundo sueño sobre los lamanitas; sí, y todos sus capataces se hallaban profundamente dormidos.

Mosiah 24:20–22

La gente deja la ciudad, y llega a un valle cercano, al cual llaman el valle de Alma, donde dan gracias a Dios por su provisión.

Y Alma y su pueblo partieron para el desierto; y luego que hubieron viajado todo el día, plantaron sus tiendas en un valle, y dieron al valle el nombre de Alma, porque él los guio por el desierto. Sí, y en el valle de Alma expresaron efusivamente sus gracias a Dios porque había sido misericordioso con ellos, y aliviado sus cargas, y los había librado del cautiverio; porque estaban en servidumbre, y nadie podía librarlos sino el Señor su Dios. Y dieron gracias a Dios, sí, todos sus hombres y todas sus mujeres y todos sus niños que podían hablar elevaron sus voces en alabanzas a su Dios.

Mosiah 24:23

El Señor les advierte que no pierdan tiempo porque Amulón y los lamanitas están pisándoles los talones.

Y ahora el Señor dijo a Alma: Date prisa, y sal tú y este pueblo de esta tierra, porque los lamanitas han despertado y te persiguen; por tanto, sal de esta tierra, y yo detendré a los lamanitas en este valle para que no persigan más a este pueblo.

Mosiah 24:24

Alma guía a su pueblo fuera del valle de Alma, y continúan su viaje.

Y aconteció que salieron del valle y emprendieron su viaje por el desierto.

Mosiah 24:25

Doce días después, llegan a la Tierra de Zarahemla, donde Mosíah los recibe.

Y después de haber estado en el desierto doce días, llegaron a la tierra de Zarahemla; y el rey Mosíah también los recibió con gozo.