Alma y sus seguidores

Helam Invadido por la Alianza de Sacerdotes Lamanitas

Mosiah 23:25–26

En las fronteras de Helam, algunos campesinos avistan un ejército de lamanitas, y, atemorizados, se reúnen en el centro de la ciudad.

Porque he aquí, aconteció que mientras se hallaban en la tierra de Helam, sí, en la ciudad de Helam, mientras labraban el terreno circunvecino, he aquí, un ejército lamanita se hallaba en las fronteras de la tierra. Ocurrió entonces que los hermanos de Alma huyeron de sus campos y se reunieron en la ciudad de Helam; y temieron en gran manera por motivo de la llegada de los lamanitas.

Mosiah 23:27–28

Alma tranquiliza a la gente y les recuerda confiar en el Señor.

Pero salió Alma y fue entre ellos, y los exhortó a que no temieran, sino que se acordaran del Señor su Dios, y él los libraría. Por tanto, calmaron sus temores y empezaron a implorar al Señor que ablandara el corazón de los lamanitas, a fin de que les perdonaran la vida, y la de sus esposas y de sus hijos.

Mosiah 23:36, 29

Alma se encuentra con los lamanitas, y les ofrece un trato: direcciones para regresar a la tierra de Nefi a cambio de sus vidas y libertad.

Y aconteció que el Señor ablandó el corazón de los lamanitas. Y Alma y sus hermanos avanzaron y se entregaron en manos de ellos;


y los lamanitas se posesionaron de la tierra de Helam. Y aconteció que los lamanitas prometieron a Alma y a sus hermanos que si les indicaban el camino que conducía a la tierra de Nefi, les concederían su vida y su libertad.

Mosiah 23:37, 29

Alma les da direcciones, pero los lamanitas no cumplen con su palabra, y ocupan Helam por la fuerza de todas maneras.

Pero después que Alma les hubo enseñado el camino que conducía a la tierra de Nefi, los lamanitas no quisieron cumplir su promesa, sino que pusieron guardias alrededor de la tierra de Helam, sobre Alma y sus hermanos.


...y los lamanitas se posesionaron de la tierra de Helam.