Y sucedió que después que hubieron establecido una iglesia en esa tierra, el rey Lamoni deseó que Ammón lo acompañara a la tierra de Nefi, para presentarlo a su padre.
Y la voz del Señor llegó a Ammón, diciendo:
No subirás a la tierra de Nefi, pues he aquí, el rey tratará de quitarte la vida; pero irás a la tierra de Middoni; pues he aquí, tu hermano Aarón y también Muloki y Amma se hallan en la cárcel.
Y aconteció que cuando hubo oído esto, Ammón dijo a Lamoni:
He aquí, mi hermano y mis compañeros se hallan encarcelados en Middoni,
y voy para libertarlos.
Entonces Lamoni le dijo a Ammón:
“Sé que con la fuerza del Señor puedes hacer todas las cosas. Mas he aquí, iré contigo a la tierra de Middoni, porque el rey de esa tierra, cuyo nombre es Antiomno, es mi amigo; por tanto, voy a la tierra de Middoni para congraciarme con el rey, y él sacará a tus hermanos de la cárcel.”
Luego le dijo Lamoni:
“¿Quién te dijo que tus hermanos estaban encarcelados?”
Y Ammón le dijo:
“Nadie me lo ha dicho sino Dios; y me dijo: Ve y libra a tus hermanos,
porque están en la cárcel
en la tierra de Middoni.”
Y cuando Lamoni hubo oído esto, hizo que sus siervos alistaran sus caballos y sus carros.
Y dijo a Ammón:
Ven, iré contigo a la tierra de Middoni, y allí abogaré con el rey para que saque a tus hermanos de la cárcel.