La misión de los Hijos de Mosiah con los Lamanitas

La reacción del rey Lamoni

Alma 18:1–2

El rey Lamoni se entera de lo sucedido y claramente está impresionado: se pregunta si Ammon no será el ”Gran Espíritu”.

Y aconteció que el rey Lamoni hizo que sus siervos se presentaran y testificaran de todas las cosas que habían visto concernientes al asunto. Y cuando todos hubieron dado testimonio de lo que habían presenciado, y el rey se enteró de la fidelidad de Ammón al defender sus rebaños, y también de su gran poder en luchar contra aquellos que trataron de matarlo, se asombró en extremo y dijo:

Seguramente es algo más que un hombre. He aquí, ¿no será este el Gran Espíritu, que envía tan grandes castigos sobre este pueblo por motivo de sus asesinatos?

Alma 18:5

Las tradiciones religiosas de Lamoni le habían enseñado acerca de un ”Gran Espíritu”.

Y esta era la tradición de Lamoni, la cual había recibido de su padre, que había un Gran Espíritu. Pero a pesar de que creían que había un Gran Espíritu, suponían que todo lo que hacían era justo; no obstante, Lamoni empezó a temer en sumo grado por miedo de haber hecho mal con matar a sus siervos;

Alma 18:3

Los siervos no saben qué tipo de persona es Ammon, lo único que saben es que es amistoso y tiene un gran poder.

Y respondieron ellos al rey, y dijeron esto: Si es el Gran Espíritu o un hombre, no sabemos; mas esto sí sabemos, que los enemigos del rey no lo pueden matar; ni pueden esparcir los rebaños del rey cuando él se halla con nosotros, por causa de su destreza y gran fuerza; por tanto, sabemos que es amigo del rey. Y ahora bien, ¡oh rey!, no creemos que un hombre tenga tanto poder, pues sabemos que no se le puede matar.

Alma 18:4

Lamoni está convencido de que Ammon debe ser el Gran Espíritu.

Y cuando el rey oyó estas palabras, les dijo:

“Ahora sé que es el Gran Espíritu; y ha descendido en esta ocasión para preservar vuestras vidas, a fin de que no os matara como lo hice con vuestros hermanos. Este es el Gran Espíritu de quien han hablado nuestros padres.”

Alma 18:8

Lamoni pregunta dónde está Ammon.

Y sucedió que el rey Lamoni preguntó a sus siervos, diciendo: ¿En dónde está este hombre que tiene tan grande poder?

Alma 18:9

Los siervos responden que Ammon está preparando los caballos y los carros de el rey.

Y le dijeron:

He aquí, está dando de comer a tus caballos. Ahora bien, antes que salieran a abrevar sus rebaños, el rey había mandado a sus siervos que prepararan sus caballos y carros y lo llevaran a la tierra de Nefi; porque el padre de Lamoni, que era el rey de toda esa tierra, había mandado preparar una gran fiesta en la tierra de Nefi.

Alma 18:10–11

Lamoni está además impresionado de que Ammon recordó y ejecutó todas sus tareas.

Y cuando oyó el rey Lamoni que Ammón estaba preparando sus caballos y sus carros, se asombró más a causa de la fidelidad de Ammón, y dijo:

Ciertamente no ha habido entre todos mis siervos ninguno que haya sido tan fiel como este hombre; pues se acuerda de todas mis órdenes para ejecutarlas.

Ahora de seguro sé que es el Gran Espíritu, y quisiera que viniese a verme, pero no me atrevo.