Y he aquí, aconteció que aquellos lamanitas se irritaron más porque habían matado a sus hermanos; por tanto, juraron vengarse de los nefitas; y por lo pronto no intentaron más destruir al pueblo de Anti-Nefi-Lehi,
sino que tomaron sus ejércitos y fueron a las fronteras de la tierra de Zarahemla, y cayeron sobre los que se hallaban en la tierra de Ammoníah, y los destruyeron. Y después de esto tuvieron muchas batallas con los nefitas, en las cuales fueron rechazados y destruidos.