Mas he aquí, Sion ha dicho:
El Señor me abandonó,
y de mí se ha olvidado mi Señor;
pero él mostrará que no.Porque, ¿puede una mujer olvidar a su niño de pecho
al grado de no compadecerse del hijo de sus entrañas?
¡Pues aun cuando ella se olvidare,
yo nunca me olvidaré de ti, oh casa de Israel!Pues he aquí, te tengo grabada en las palmas de mis manos;
tus muros están siempre delante de mí.Tus hijos se apresurarán contra tus destructores;
y los que te asolaron se apartarán de ti.¡Alza tus ojos y mira alrededor;
todos estos se han reunido y vendrán a ti!Y vivo yo, dice el Señor,
que de todos serás vestida, como de vestidura de adorno,
y de ellos serás ceñida como novia.