Y sucedió que cuando hubo anochecido, Teáncum y su siervo salieron furtivamente de noche, y entraron en el campamento de Amalickíah; y he aquí, el sueño había vencido a los lamanitas por motivo de su mucha fatiga, causada por los trabajos y el calor del día.
Y sucedió que Teáncum se introdujo secretamente en la tienda del rey, y le hincó una jabalina en el corazón; y causó instantáneamente la muerte del rey, de modo que no despertó a sus siervos. Y volvió a escondidas a su propio campamento; y he aquí, sus hombres estaban durmiendo; y los despertó y les dijo todo lo que había hecho.
Y mandó que su ejército se aprestara, no fuese que los lamanitas hubieran despertado y vinieran contra ellos. Y así concluye el año veinticinco del gobierno de los jueces sobre el pueblo de Nefi; y así terminan los días de Amalickíah.