Y cuando Ammón los vio, se entristeció mucho, porque he aquí, se hallaban desnudos y tenían la piel sumamente excoriada, por haber estado atados con fuertes cuerdas; y también habían padecido hambre, sed y toda clase de aflicciones; sin embargo, fueron pacientes en todos sus sufrimientos.
Pues resultó que fue su suerte haber caído en manos de gente más obstinada y más dura de cerviz; por tanto, no quisieron hacer caso de sus palabras, y los habían expulsado, y los habían golpeado, y echado de casa en casa y de lugar en lugar hasta que llegaron a la tierra de Middoni; y allí los aprehendieron y echaron en la cárcel, y los ataron con fuertes cuerdas, y los tuvieron encarcelados muchos días, y fueron librados por Lamoni y Ammón.