Y sucedió que entró a verlo en el palacio del rey, con sus hermanos, y se inclinó delante del rey, y le dijo:
He aquí, ¡oh rey!, somos los hermanos de Ammón, a quienes tú has librado de la cárcel. Y ahora, ¡oh rey!, si tú nos concedes la vida, seremos tus siervos.