Luego dijo Amulek:
¡Oh hijo del infierno! ¿Por qué me tientas?
¿Ignoras tú que los justos no ceden a tales tentaciones?
¿Crees que no hay Dios? Yo te digo: No,
tú sabes que hay un Dios,
pero le tienes más amor a ese lucro que a él.
Y ahora me has mentido ante Dios.Tú me dijiste: He aquí, te daré estos seis ontíes que son de gran valor,
cuando en tu corazón tenías la intención de retenerlos;
y solo era tu deseo que yo negara al Dios verdadero y viviente,
y así tuvieras motivo para destruirme.
Mas he aquí que por este gran mal recibirás tu recompensa.