Y sucedió que se mandó a Alma y Amulek que salieran de aquella ciudad; y partieron y llegaron a la tierra de Sidom; y he aquí, en ese lugar hallaron a todos los que habían salido de la tierra de Ammoníah, los cuales habían sido expulsados y apedreados porque creyeron en las palabras de Alma. Y les relataron todo lo que había sido de sus esposas e hijos, y también concerniente a ellos y al poder que los había librado.