Y sucedió que Jesús se apartó de entre ellos, y se alejó de ellos un poco y se inclinó a tierra, y dijo:
Padre, gracias te doy porque has dado el Espíritu Santo a estos que he escogido; y es por su creencia en mí que los he escogido de entre el mundo.
Padre, te ruego que des el Espíritu Santo a todos los que crean en sus palabras.
Padre, les has dado el Espíritu Santo porque creen en mí; y ves que creen en mí, porque los oyes, y oran a mí; y oran a mí porque estoy con ellos.
Y ahora, Padre, te ruego por ellos, y también por todos aquellos que han de creer en sus palabras, para que crean en mí, para que yo sea en ellos como tú, Padre, eres en mí, para que seamos uno.