Y le dijo ella:
Los siervos de mi marido me han hecho saber que eres un profeta de un Dios Santo, y que tienes el poder de hacer muchas obras grandes en su nombre. Por tanto, si tal es el caso, quisiera que fueses a ver a mi marido, porque ha estado tendido en su cama por el espacio de dos días y dos noches; y dicen algunos que no está muerto, pero otros afirman que está muerto, y que hiede, y que debería ser sepultado; mas según mi parecer no hiede.