Oídme, los que seguís la rectitud.
Mirad a la roca de donde fuisteis cortados,
y al hueco de la cantera de donde os sacaron.
Mirad a Abraham vuestro padre,
y a Sara que os dio a luz;
porque lo llamé a él solo, y lo bendije.
Porque el Señor consolará a Sion;
consolará todas sus soledades y tornará su desierto en Edén,
y su soledad en huerto del Señor.
Allí habrá alegría y gozo,
alabanza y voz de melodía.