Y sucederá que en lugar de perfumes, habrá hediondez;
y soga en lugar de cinturón;
y en lugar de cabellos peinados, calvicie;
y en lugar de mantos, cilicio;
y quemadura en lugar de hermosura.
Tus varones caerán a espada,
y tus fuertes en la batalla.
Y sus puertas se lamentarán y enlutarán,
y ella, desolada, se sentará en tierra.
Y en aquel día siete mujeres echarán mano de un hombre, diciendo: Nuestro propio pan comeremos,
y con nuestra propia ropa nos vestiremos;
tan solo déjanos llevar tu nombre para quitar nuestro oprobio.