Mas he aquí, acontecerá que el Señor Dios dirá a aquel a quien entregará el libro:
Toma estas palabras que no están selladas y entrégalas a otro, para que las muestre al instruido, diciendo: Te ruego que leas esto.
Y el instruido dirá:
Trae aquí el libro, y yo las leeré.
Y ahora bien, por causa de la gloria del mundo, y para obtener lucro dirán esto, y no para la gloria de Dios. Y el hombre dirá:
No puedo traer el libro, porque está sellado.
Entonces dirá el instruido:
No puedo leerlo.