Y además, esto muestra a los hijos de los hombres la angostura de la senda, y la estrechez de la puerta por la cual ellos deben entrar, habiéndoles él puesto el ejemplo por delante. Y dijo a los hijos de los hombres:
Seguidme. Por tanto, mis amados hermanos, ¿podemos seguir a Jesús, a menos que estemos dispuestos a guardar los mandamientos del Padre? Y el Padre dijo:
Arrepentíos, arrepentíos y sed bautizados en el nombre de mi Amado Hijo.