Y descubrieron a un pueblo llamado el pueblo de Zarahemla. Ahora bien, hubo gran alegría entre el pueblo de Zarahemla; y también Zarahemla se regocijó en extremo porque el Señor había enviado al pueblo de Mosíah con las planchas de bronce que contenían los anales de los judíos. Y he aquí, sucedió que Mosíah descubrió que la gente de Zarahemla había salido de Jerusalén en la época en que Sedequías, rey de Judá, fue llevado cautivo a Babilonia.