Y además, le encargó los anales que estaban grabados sobre las planchas de bronce; y también las planchas de Nefi; y también la espada de Labán y la esfera o director que condujo a nuestros padres por el desierto, la cual la mano del Señor preparó para que por ese medio fuesen dirigidos, cada cual según la atención y diligencia que a él le daban.