Y ahora bien, aconteció que todo esto se hizo en Mormón,
sí, al lado de las aguas de Mormón,
en el bosque inmediato a las aguas de Mormón;
sí, el paraje de Mormón,
las aguas de Mormón,
el bosque de Mormón, ¡cuán hermosos son a los ojos de aquellos que allí llegaron al conocimiento de su Redentor;
sí, y cuán benditos son, porque le cantarán alabanzas para siempre!
Y se hicieron estas cosas en las fronteras del país, para que no llegaran al conocimiento del rey.