Y aconteció que el pueblo del rey Limhi salió de noche para el desierto con sus rebaños y sus manadas, y rodearon por la tierra de Shilom en el desierto, y fijaron su curso hacia la tierra de Zarahemla, y Ammón y sus hermanos los iban guiando.
Y habían llevado consigo al desierto todo su oro, su plata y sus cosas preciosas que podían acarrear, y también sus provisiones; y emprendieron su viaje.