Y cuando Moroni hubo dicho estas palabras, fue entre el pueblo, haciendo ondear en el aire el trozo rasgado de su ropa, para que todos vieran la inscripción que había escrito sobre la parte rasgada, y clamando en alta voz, diciendo:
He aquí, todos aquellos que quieran preservar este estandarte sobre la tierra, vengan con la fuerza del Señor y hagan convenio de que mantendrán sus derechos y su religión, para que el Señor Dios los bendiga.