...al sitio que se llamaba Onida, porque allí habían huido todos los lamanitas; pues habían descubierto que el ejército se acercaba, y pensando que iba para destruirlos, huyeron, por tanto, a Onida, al lugar de las armas. Y habían nombrado a un hombre como rey y caudillo sobre ellos, habiendo fijado en sus mentes una firme resolución de que no los obligarían a ir contra los nefitas. Y sucedió que se habían reunido en la cima de la montaña que se llamaba Antipas, en preparación para la batalla.