Y acaeció que Amalickíah llevó al mismo siervo que había asesinado al rey, y a todos los que estuvieron con él; y entraron en donde estaba la reina, al lugar donde se sentaba; y todos le testificaron que el rey había sido asesinado por sus propios siervos; y dijeron también:
Han huido; ¿no testifica esto en contra de ellos?
Y así convencieron a la reina, concerniente a la muerte del rey.