Y los que huyeron de la ciudad de Moroni llegaron a la ciudad de Nefíah; y también los habitantes de la ciudad de Lehi se reunieron y se prepararon, y quedaron listos para hacer frente a los lamanitas en la batalla. Pero aconteció que Amalickíah no permitió que los lamanitas marcharan contra la ciudad de Nefíah para combatir, sino que los detuvo junto a las costas del mar, dejando hombres en cada ciudad para mantenerla y defenderla.