Y sucedió que Moroni y Pahorán, dejando un grupo considerable de hombres en la tierra de Zarahemla, emprendieron su marcha con un ejército numeroso hacia la tierra de Nefíah, resueltos a conquistar a los lamanitas de esa ciudad. Y sucedió que mientras avanzaban hacia esa tierra, capturaron a un grupo grande de lamanitas, y mataron a muchos de ellos y se apoderaron de sus provisiones y sus armas de guerra.
Y acaeció que después de haberlos capturado, les hicieron concertar un pacto de que no volverían a tomar sus armas de guerra contra los nefitas. Y cuando hubieron hecho este pacto, los enviaron a habitar con el pueblo de Ammón; y eran como unos cuatro mil los que no habían perecido.