Y al caer la noche, Moroni salió en la obscuridad de la noche y subió a lo alto de la muralla para espiar en qué parte de la ciudad acampaban los lamanitas con sus ejércitos. Y ocurrió que se hallaban hacia el oriente, cerca de la entrada; y todos estaban dormidos. Y Moroni se volvió a su ejército e hizo que prepararan rápidamente fuertes cuerdas y escalas, para descolgarse desde lo alto de la muralla a la parte interior.