Entonces se realizará lo que está escrito:
¡Canta, oh estéril, tú que no dabas a luz!
¡Prorrumpe en cánticos, y da voces de júbilo, tú que nunca estuviste de parto!,
porque más son los hijos de la desolada que los de la casada, dice el Señor.
Ensancha el sitio de tu tienda,
y extiéndanse las cortinas de tus habitaciones;
no seas escasa, alarga tus cuerdas, y haz más fuertes tus estacas;
porque hacia la mano derecha y hacia la izquierda te extenderás;
y tu posteridad heredará las naciones gentiles,
y hará que se habiten las ciudades desoladas.
No temas, porque no serás avergonzada,
ni te perturbes, porque no serás abochornada;
porque te olvidarás del oprobio de tu juventud,
y no te acordarás del reproche de tu juventud,
y del reproche de tu viudez nunca más te acordarás.