Y cuando Nefi llevó los anales, y los puso ante él, Jesús los miró y dijo:
En verdad os digo que yo mandé a mi siervo, Samuel el Lamanita, que testificara a este pueblo que el día en que el Padre glorificara su nombre en mí habría muchos santos que se levantarían de entre los muertos, y aparecerían a muchos, y les ministrarían.
Y les dijo:
¿No fue así?