Y cuando recibáis estas cosas,
quisiera exhortaros a que preguntéis a Dios el Eterno Padre,
en el nombre de Cristo, si no son verdaderas estas cosas;
y si pedís con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo,
él os manifestará la verdad de ellas por el poder del Espíritu Santo;
y por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas.