El discurso del rey Benjamín

Introducción y Administración de Informe

Mosiah 2:9

Benjamín comienza a hablar a su pueblo.

Y estas son las palabras que él habló e hizo escribir:

Mosiah 2:9

Abran sus oídos, corazones y mentes al mensaje de Benjamín.

Hermanos míos, todos los que os habéis congregado, vosotros que podéis oír las palabras que os declararé hoy; porque no os he mandado subir hasta aquí para tratar livianamente las palabras que os hable, sino para que me escuchéis, y abráis vuestros oídos para que podáis oír, y vuestros corazones para que podáis entender, y vuestras mentes para que los misterios de Dios sean desplegados a vuestra vista.

Mosiah 2:10

Benjamín es un simple mortal, y no se le debe temer.

No os he mandado subir hasta aquí para que me temáis, ni para que penséis que yo de mí mismo sea más que un ser mortal.

Mosiah 2:11

Benjamín está sujeto a enfermedades y debilidades, sin embargo, confía en el poder de Dios para cumplir con sus deberes.

Sino que soy como vosotros, sujeto a toda clase de enfermedades de cuerpo y mente; sin embargo, he sido elegido por este pueblo, y ungido por mi padre, y la mano del Señor permitió que yo fuese gobernante y rey de este pueblo; y su incomparable poder me ha guardado y preservado, para serviros con todo el poder, mente y fuerza que el Señor me ha concedido.

Mosiah 2:12

Benjamín ha gobernado con honor y benevolencia.

Os digo que así se me ha permitido emplear mis días en vuestro servicio, aun hasta el día de hoy; y no he procurado de vosotros oro, ni plata, ni ninguna otra clase de riquezas;

Mosiah 2:13

Benjamín se ha opuesto a la esclavitud y al asesinato, y ha animado a su pueblo a guardar los mandamientos de Dios.

ni he permitido que se os encierre en calabozos, ni que os esclavicéis los unos a los otros, ni que asesinéis, ni depredéis, ni robéis, ni cometáis adulterio; ni tampoco he permitido que cometáis iniquidad en forma alguna, y os he enseñado que debéis guardar los mandamientos del Señor, en todas las cosas que él os ha mandado,

Mosiah 2:14

Benjamín ha trabajado por su propio sustento, y no ha impuesto impuestos indebidos.

y aun yo mismo he trabajado con mis propias manos a fin de poder serviros, y que no fueseis abrumados con tributos, ni que cayera sobre vosotros cosa alguna que fuese pesada de llevar; y de todas estas cosas que he hablado, vosotros mismos sois testigos este día.