El discurso del rey Benjamín

Transferencia de la realeza

Mosiah 2:27

Benjamín tiene la conciencia tranquila con respecto a su tiempo como rey.

Por tanto, como os dije que os había servido, andando con la conciencia limpia delante de Dios, así en esta ocasión os he hecho congregar, a fin de que se me halle sin culpa, y vuestra sangre no sea sobre mí cuando comparezca para que Dios me juzgue por las cosas que me ha mandado concerniente a vosotros.

Mosiah 2:28

Benjamín se absuelve a sí mismo de los pecados de su pueblo al instruirlos en la justicia.

Os digo que os he hecho congregar para que pueda limpiar mis vestidos de vuestra sangre, en este período de tiempo en que estoy a punto de descender a mi sepultura, para descender en paz, y mi espíritu inmortal se una a los coros celestes, para cantar alabanzas a un Dios justo.

Mosiah 2:29

Benjamín anuncia que ya no puede ser el rey de la gente.

Y además, os digo que os he hecho congregar a fin de declararos que ya no puedo ser vuestro maestro ni vuestro rey;

Mosiah 2:30

La edad de Benjamín le ha impedido continuar realizando sus labores, por lo que explica que Dios le mandó nombrar a su hijo Mosíah en su lugar.

porque aun ahora mismo mi cuerpo entero tiembla en extremo, mientras me esfuerzo en hablaros; mas el Señor Dios me sostiene y me ha permitido que os hable; y me ha mandado que os declare hoy que mi hijo Mosíah es rey y gobernante vuestro.