El Período de Gadiantón

Ataque militar de Gadiantón

3 Nephi 4:1

Los ladrones de Gadiantón inician su ataque militar, con la esperanza de conquistar todas las tierras de los nefitas y lamanitas.

Y aconteció que a fines del año dieciocho, aquellos ejércitos de ladrones se habían apercibido para la batalla, y empezaron a bajar y a salir de las colinas, y de las montañas, y del desierto, y de sus fortalezas y sus lugares secretos, y empezaron a apoderarse de las tierras, tanto las que se hallaban en la tierra del sur como en la tierra del norte, y comenzaron a ocupar todos los terrenos que habían sido abandonados por los nefitas, y las ciudades que habían quedado desiertas.

3 Nephi 4:2–4

Para su sorpresa, todas las ciudades habían sido abandonadas, y no hay recursos que obtener, personas que matar ni nada que saquear.

Mas he aquí, no había ni animales silvestres ni caza en aquellas tierras que los nefitas habían abandonado; y no había caza para los ladrones sino en el desierto. Y los ladrones no podían subsistir sino en el desierto, por la falta de alimento; porque los nefitas habían dejado asoladas sus tierras, y habían recogido sus hatos y sus rebaños y todo cuanto tenían, y se hallaban reunidos en un solo grupo.

Por consiguiente, no había manera de que los ladrones robaran ni obtuvieran alimentos, a no ser que fueran a la batalla contra los nefitas; y los nefitas se hallaban en un solo grupo, y era grande su número, y se habían provisto de víveres y de caballos, y ganado, y rebaños de toda clase, para poder subsistir por el término de siete años, durante el cual tenían la esperanza de destruir a los ladrones de sobre la faz de la tierra; y así concluyó el año dieciocho.

3 Nephi 4:5–6

Al ver que no hay nada que robar o saquear, y que el riesgo es demasiado alto para intentar establecerse o colonizar la tierra desierta, Giddianhi decide atacar a los Nefitas y Lamanitas en su ubicación central.

Y sucedió que en el año diecinueve, Giddiani vio que era preciso que fuera a la batalla contra los nefitas, porque no tenían otro medio de subsistir sino por el robo, el pillaje y el asesinato. Y no se atrevían a extenderse sobre la faz de la tierra para cultivar grano, no fuese que los nefitas cayeran sobre ellos y los mataran. De modo que Giddiani dio órdenes a sus ejércitos de que fueran a la batalla contra los nefitas ese año.

3 Nephi 4:7–8

Al ver la apariencia salvaje del ejército en avance de Giddiani, los Nefitas caen al suelo y rezan.

Y ocurrió que fueron a la batalla; y fue en el sexto mes; y he aquí, grande y terrible fue el día en que se presentaron para la batalla; e iban ceñidos a la manera de ladrones; y llevaban una piel de cordero alrededor de los lomos, y se habían teñido con sangre, y llevaban rapada la cabeza, y se habían cubierto con cascos; y grande y terrible era el aspecto de los ejércitos de Giddiani por causa de su armadura y por haberse teñido con sangre.

Y aconteció que cuando vieron la apariencia del ejército de Giddiani, todos los ejércitos de los nefitas cayeron al suelo, y alzaron sus voces al Señor su Dios para que los preservara y los librara de las manos de sus enemigos.

3 Nephi 4:9–10

Las tropas de Giddianhi ven a los nefitas caer al suelo y comienzan a aclamar, pensando que están rindiéndose; pero cuando se acercan completamente, los nefitas están listos para ellos.

Y sucedió que cuando vieron esto, los ejércitos de Giddiani empezaron a gritar fuertemente a causa de su gozo, pues habían supuesto que los nefitas habían caído de miedo, por el terror de sus ejércitos. Pero en esto se engañaron, porque los nefitas no les tenían miedo; pero sí temían a su Dios, y le suplicaron su protección; por tanto, cuando los ejércitos de Giddiani los arremetieron, se hallaban preparados para resistirlos, sí, les hicieron frente con la fuerza del Señor.

3 Nephi 4:11–12

Se desata una terrible batalla, muchos mueren, pero los nefitas finalmente salen victoriosos.

Y empezó la batalla en este sexto mes; y grande y terrible fue la batalla, sí, grande y terrible fue la carnicería, a tal grado que nunca se había conocido tan grande mortandad entre todo el pueblo de Lehi desde que salió de Jerusalén. Y no obstante las amenazas y juramentos que había proferido Giddiani, he aquí, los nefitas los batieron, al grado que retrocedieron ante ellos.

3 Nephi 4:13–14

Gidgiddoni y los ladrones son perseguidos hasta los límites de la tierra; Giddianhi, cansado de la lucha, pierde terreno y es asesinado.

Y ocurrió que Gidgiddoni dio órdenes de que sus ejércitos habían de perseguirlos hasta los confines del desierto, y que no perdonaran a ninguno de los que cayeran en sus manos por el camino; y así los persiguieron y los mataron hasta los confines del desierto, sí, hasta que hubieron cumplido las órdenes de Gidgiddoni. Y sucedió que Giddiani, que se había sostenido y luchado con intrepidez, fue perseguido cuando huyó; y hallándose fatigado de tanto pelear, lo alcanzaron y lo mataron. Y así llegó a su fin Giddiani el ladrón.