Gid y los presos
- Alma 57:30–31
- Mientras Gid y sus hombres escoltaban a los prisioneros lamanitas de regreso a Zarahemla, se encontraron con espías nefitas que les advirtieron de la aproximación de tropas lamanitas.
- Alma 57:32
- Cuando los prisioneros escuchan que más Lamanitas están llegando, se emocionan y comienzan una revuelta.
- Alma 57:33
- Para contener la revuelta, los escoltas de los prisioneros matan a un gran número de prisioneros, y los prisioneros restantes escapan.
- Alma 57:34
- Gid se da la vuelta para perseguir a los prisioneros fugados, y en su persecución se encuentra con el ejército de Helamán, el cual está siendo atacado por los lamanitas adicionales.
- Alma 57:35
- Gid reconoce la providencia de Dios.