Nefi cita a Isaías

La parábola de la viña

2 Nephi 15:1–2

Un hombre se esmeró mucho en plantar y construir una viña.

Y entonces cantaré a mi muy amado el cantar de mi amado respecto de su viña.

Mi amado tenía una viña en un collado muy fértil.

Y la cercó y despedregó y la plantó de vides escogidas,
y edificó una torre en medio de ella,
y también hizo un lagar;
y esperaba que diese uvas,
y dio uvas silvestres.

2 Nephi 15:3–4

Después de tanto cuidado y trabajo, ¿por qué fue malo el fruto?

Ahora pues, oh habitantes de Jerusalén y varones de Judá, juzgad, os ruego, entre mí y mi viña.
¿Qué más podía hacerse por mi viña que yo no haya hecho?
¿Por qué, cuando esperaba que produjese uvas, uvas silvestres produjo?

2 Nephi 15:5–6

La mala cosecha es razón para abandonar el viñedo.

Pues ahora os diré lo que voy a hacer con mi viña:
Le quitaré su vallado, y será consumida;
derribaré su cerca, y será hollada;
y la asolaré; no será podada ni cavada,
sino que en ella crecerán cardos y espinos;
también mandaré a las nubes que no derramen lluvia sobre ella.

2 Nephi 15:7

La viña es Judá; el hombre es Dios, quien desea justicia de su pueblo, pero no la obtiene.

Porque la viña del Señor de los Ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su planta deleitosa. Y él esperaba justicia, y he aquí vileza; rectitud, y he aquí clamor.