Y saldrá una vara del tronco de Isaí,
y un vástago retoñará de sus raíces.
Y sobre él reposará el Espíritu del Señor;
el espíritu de sabiduría y de entendimiento,
el espíritu de consejo y de poder,
el espíritu de conocimiento y de temor del Señor;
y le dará penetrante entendimiento en el temor del Señor;
y no juzgará según la vista de sus ojos,
ni reprenderá por lo que oigan sus oídos;
pero con justicia juzgará a los pobres,
y reprenderá con equidad por los mansos de la tierra;
y con la vara de su boca herirá la tierra,
y con el aliento de sus labios matará al impío.
Y la justicia será el ceñidor de sus lomos,
y la fidelidad el cinturón de sus riñones.
Y morará también el lobo con el cordero,
y el leopardo con el cabrito se acostará;
el becerro, el leoncillo y el cebón andarán juntos,
y un niño los pastoreará.
Y la vaca y la osa pacerán,
sus crías se echarán juntas;
y el león comerá paja como el buey.
Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid,
y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora.
No dañarán, ni destruirán en todo mi santo monte;
porque la tierra estará llena del conocimiento del Señor,
como las aguas cubren el mar.
Y en aquel día habrá una raíz de Isaí,
la cual estará puesta por estandarte al pueblo;
los gentiles la buscarán,
y su descanso será glorioso.