Nefi cita a Isaías

Males para los malvados

2 Nephi 15:8–10

Ay de los codiciosos: sus empresas fracasarán.

¡Ay de los que juntan casa con casa,
hasta no haber más lugar,
para quedar solos en medio de la tierra!

En mis oídos ha dicho el Señor de los Ejércitos:
En verdad, muchas casas han de quedar asoladas,
y grandes y hermosas ciudades quedarán sin habitantes.

Sí, diez yugadas de viña producirán un bato;
y un homer de semilla producirá una efa.

2 Nephi 15:11–12

Ay de los borrachos.

¡Ay de los que se levantan temprano por la mañana para seguir la embriaguez;
que continúan hasta la noche, hasta que los enciende el vino!

Arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino hay en sus banquetes;
mas no observan la obra del Señor,
ni consideran las obras de sus manos.

2 Nephi 15:13–14

Las puertas del infierno se ensanchan para recibir a los malvados.

Por tanto, mi pueblo ha ido en cautiverio,
porque carece de conocimiento;
y perecen de hambre sus nobles,
y su multitud se seca de sed.

Por tanto, el infierno ensanchó su seno,
y abrió su boca desmedidamente;
y allá descenderá la gloria de ellos,
y su multitud,
y su algazara,
y el que en ello se huelga.

2 Nephi 15:15–17

Los malvados son derribados, y el Señor es exaltado.

Y el hombre vil será humillado,
y el varón poderoso será abatido,
y los ojos del altivo serán bajados.

Mas el Señor de los Ejércitos será ensalzado en juicio,
y el Dios Santo será santificado en justicia.

Entonces los corderos pacerán según su costumbre,
y los lugares desolados de los ricos los comerán los extraños.

2 Nephi 15:18–23

Ay de aquellos que tergiversan lo justo y lo injusto.

¡Ay de los que arrastran la iniquidad con cuerdas de vanidad,
y el pecado como si fuera con coyundas de carro;
quienes dicen:

Dése prisa;
haga presto su obra para que podamos verla;
acérquese y venga el consejo del Santo de Israel
para que lo conozcamos!

¡Ay de los que a lo malo llaman bueno,
y a lo bueno malo;
que ponen tinieblas por luz,
y luz por tinieblas;
que ponen lo amargo por dulce,
y lo dulce por amargo!

¡Ay de los que son sabios a sus propios ojos,
y prudentes delante de sí mismos!

¡Ay de los que son valientes para beber vino,
y varones fuertes para mezclar licores;
que justifican al inicuo por cohecho,
y quitan al justo su rectitud!

2 Nephi 15:24–25

Sus almas se pudrirán en el fuego del infierno.

Por tanto, así como el fuego devora el rastrojo,
y la llama consume la paja,
su raíz será podredumbre,
y sus flores se desvanecerán como polvo;
porque han desechado la ley del Señor de los Ejércitos,
y han despreciado la palabra del Santo de Israel.

Por esta causa se encendió el furor del Señor contra su pueblo,
y extendió contra él su mano,
y lo hirió;
y se estremecieron los collados,
y sus cadáveres fueron destrozados en medio de las calles.

Con todo esto, no se ha aplacado su ira,
sino que aún está extendida su mano.

2 Nephi 15:26–30

La ira de Dios será demostrada claramente.

Y alzará estandarte a las naciones de lejos,
y les silbará desde el cabo de la tierra;
y he aquí que vendrán presto y aceleradamente;
y entre ellos no habrá cansado, ni quien tropiece.

Nadie dormitará ni se dormirá;
a ninguno le será desatado el cinto de los lomos,
ni se le romperá la correa de sus zapatos;

sus flechas estarán aguzadas,
y todos sus arcos entesados;
y los cascos de sus caballos serán como de pedernal,
las ruedas de sus carros como torbellino y su rugido como de león.

Rugirán como leoncillos;
sí, bramarán y se echarán sobre la presa,
y la llevarán seguros, y no habrá quien se la quite.

Y en aquel día rugirán contra ellos como el bramido del mar;
y si miraren hacia la tierra, he aquí, tinieblas y tribulación,
y la luz se obscurecerá en sus cielos.