El sermón de Jacob

El poder de Dios y las transgresiones de Israel (Isaías 49:24- 50:3)

2 Nephi 6:16–18

Dios salvará a su pueblo.

¿Pues será quitada la presa al poderoso
o será librado el cautivo legítimo?

Empero así dice el Señor:

Aun los cautivos le serán quitados al poderoso,
y la presa del tirano será librada;
porque el Dios Fuerte librará a su pueblo del convenio.

Pues así dice el Señor:

Yo contenderé con aquellos que contiendan contigo;
y a los que te oprimen daré de comer su propia carne;
y con su propia sangre serán embriagados como con vino dulce;
y conocerá toda carne que yo, el Señor, soy tu Salvador y tu Redentor,
el Fuerte de Jacob.

2 Nephi 7:1–3

¿Quién abandonó a quién? No fue Dios quien canceló la alianza, sino que son los pecados de Israel los que lo hicieron; Dios sigue siendo todopoderoso y capaz de salvar como siempre.

Sí, porque esto dice el Señor:

¿Te he repudiado yo, o te he echado de mi lado para siempre?

Pues así dice el Señor:

¿Dónde está la carta de divorcio de tu madre?
¿A quién te he abandonado, o a cuál de mis acreedores te he vendido?

Sí, ¿a quién te he vendido?
He aquí, por vuestras maldades os habéis vendido,
y por vuestras iniquidades es repudiada vuestra madre.

Por tanto, cuando vine, no hubo nadie;
cuando llamé, nadie respondió.

Oh casa de Israel, ¿se ha acortado mi mano para no redimir?; o, ¿no hay en mí poder para librar?

He aquí, con mi reprensión hago secar el mar;
vuelvo sus ríos en desiertos,
sus peces hieden porque las aguas se han secado, y mueren de sed.

Visto de obscuridad los cielos,
y de cilicio hago su cubierta.