Y ocurrió que cuando Coriántumr se hubo recuperado de sus heridas, empezó a recordar las palabras que Éter le había hablado. Vio que ya habían sido muertos por la espada cerca de dos millones de los de su pueblo, y empezó a afligírsele el corazón; sí, habían sido muertos dos millones de hombres valientes, y también sus esposas y sus hijos. Y empezó a arrepentirse del mal que había hecho; empezó a recordar las palabras que por boca de todos los profetas se habían hablado, y vio que hasta entonces se habían cumplido sin faltar un ápice; y su alma se afligió y no quiso ser consolada.
Y acaeció que escribió una epístola a Shiz, pidiéndole que perdonara al pueblo, y él renunciaría al reino por consideración a las vidas de los del pueblo. Y aconteció que cuando Shiz hubo recibido su epístola, él escribió una epístola a Coriántumr, de que si se entregaba, a fin de que él lo matara con su propia espada, perdonaría la vida de los del pueblo.
Y sucedió que el pueblo no se arrepintió de su iniquidad; y la gente de Coriántumr se llenó de ira contra la gente de Shiz; y la gente de Shiz se llenó de ira contra la gente de Coriántumr; por lo que la gente de Shiz fue a la batalla contra la de Coriántumr. Y cuando Coriántumr vio que estaba a punto de caer, de nuevo huyó delante de la gente de Shiz.
Y aconteció que llegó a las aguas de Ripliáncum, que interpretado significa grande, o que sobrepuja a todo; así que al llegar a estas aguas, plantaron sus tiendas; y Shiz también plantó sus tiendas cerca de ellos; y, por tanto, al día siguiente salieron al combate. Y sucedió que se libró una batalla sumamente violenta, en la cual Coriántumr fue herido de nuevo, y se desmayó por la pérdida de sangre.
Y ocurrió que los ejércitos de Coriántumr arremetieron contra los hombres de Shiz, de modo que los vencieron y los hicieron retroceder ante ellos; y huyeron hacia el sur, y plantaron sus tiendas en un lugar llamado Ogat. Y aconteció que el ejército de Coriántumr plantó sus tiendas junto al cerro Rama; y era el mismo cerro en donde mi padre Mormón ocultó los anales que eran sagrados, para los fines del Señor.
Y sucedió que reunieron a toda la gente que no había perecido sobre toda la faz de la tierra, con excepción de Éter. Y aconteció que Éter presenció todos los hechos del pueblo; y vio que la gente que estaba por Coriántumr se juntó al ejército de Coriántumr; y que la gente que estaba por Shiz se unió al ejército de Shiz. De manera que durante cuatro años estuvieron recogiendo al pueblo, a fin de juntar a todos los que se hallaban sobre la superficie de la tierra, y para recibir cuanta fuerza les fuera posible lograr.