La era Jaredita

Jared y su hermano en la Gran Torre

Ether 1:34

Jared le dice a su hermano que suplique a Dios para que no cambie su idioma.

Y como el hermano de Jared era un hombre grande y dotado de mucha fuerza, y altamente favorecido del Señor, Jared, su hermano, le dijo:

Suplica al Señor que no nos confunda de modo que no entendamos nuestras palabras.

Ether 1:35

Dios concede a Jared y al hermano de Jared su deseo, y su idioma no se cambia.

Y sucedió que el hermano de Jared suplicó al Señor, y el Señor se compadeció de Jared; por tanto, no confundió el lenguaje de Jared; y Jared y su hermano no fueron confundidos.

Ether 1:36

Jared le dice a su hermano que ore de nuevo, y pida que el idioma de sus amigos y familiares también se mantenga sin cambio.

Entonces Jared dijo a su hermano:

Suplica de nuevo al Señor, pues tal vez aparte su ira de aquellos que son nuestros amigos, para que no confunda su lenguaje.

Ether 1:37

El hermano de Jared ora, y su deseo es nuevamente concedido por el Señor.

Y ocurrió que el hermano de Jared suplicó al Señor, y el Señor tuvo compasión de sus amigos y de las familias de ellos también, y no fueron confundidos.

Ether 1:38–39

Jared le dice a su hermano que ore una vez más para preguntarle a Dios si serán expulsados de la tierra y, de ser así, a dónde deben ir.

Y aconteció que Jared habló otra vez a su hermano, diciendo:

"Ve y pregunta al Señor si nos va a echar de esta tierra, y si nos va a echar de la tierra, suplícale que nos indique a dónde hemos de ir. ¿Y quién sabe si el Señor no nos llevará a una región que sea la más favorecida de toda la tierra? Y si así fuere, seámosle fieles al Señor, a fin de que la recibamos por herencia nuestra."

Y sucedió que el hermano de Jared suplicó al Señor conforme a lo dicho por boca de Jared.

Ether 1:40–43

El hermano de Jared cumple, y Dios le dice al hermano de Jared que reúna a sus amigos, familiares y ganado, y viaje hacia un valle al norte—una Tierra Prometida de herencia está reservada para ellos.

Y ocurrió que el Señor escuchó al hermano de Jared, y se compadeció de él, y le dijo: Ve y recoge tus rebaños, macho y hembra de cada especie, y también de las semillas de la tierra, de toda clase; y tus familias; y también tu hermano Jared y su familia; y también tus amigos y sus familias, y los amigos de Jared y sus familias. Y cuando hayas hecho esto, irás a la cabeza de ellos al valle que está al norte. Y allí te encontraré, e iré delante de ti a una región que es favorecida sobre todas las regiones de la tierra. Y allí os bendeciré a ti y a tus descendientes; y de tu posteridad, y de la posteridad de tu hermano, y de los que irán contigo, levantaré para mí una nación grande. Y no habrá sobre toda la superficie de la tierra nación mayor que la que yo levantaré para mí de tu posteridad. Y así obraré contigo, porque me has suplicado todo este largo tiempo.