Y sucedió que después del transcurso de muchos años, Moriantón, que era descendiente de Riplákish, reunió un ejército de desterrados, y fue e hizo la guerra al pueblo, y se apoderó de muchas ciudades; y la guerra se agravó muchísimo, y duró por el espacio de muchos años; y él logró subyugar a toda la tierra, y se estableció como rey de toda la tierra.
Y después de haberse establecido como rey, aligeró las cargas del pueblo, con lo cual se atrajo la simpatía del pueblo, y lo ungieron para que fuera su rey. Y obró rectamente con el pueblo, mas no consigo mismo, por motivo de sus muchas fornicaciones; por consiguiente, fue desechado de la presencia del Señor.
Y sucedió que Moriantón edificó muchas ciudades, y durante su reinado el pueblo se hizo sumamente rico, tanto en edificios como en oro y plata, y en cosechas de granos, y en hatos y rebaños, y en aquellas cosas que les habían sido restituidas.