Y sucedió que Shez, que era descendiente de Het — pues Het había perecido por motivo del hambre, como también toda su familia, menos Shez — empezó, pues, Shez a restablecer a un pueblo abatido.
Y aconteció que Shez recordó la destrucción de sus padres, y estableció un reino justo; porque recordó lo que el Señor había hecho al traer a Jared y a su hermano a través del mar; y anduvo por las sendas del Señor; y engendró hijos e hijas.
Y su hijo mayor, que se llamaba Shez, se rebeló contra él; pero Shez fue herido por mano de un ladrón, a causa de sus inmensas riquezas, lo cual de nuevo trajo la paz a su padre.
Y sucedió que su padre fundó muchas ciudades sobre la superficie de esa tierra, y el pueblo otra vez comenzó a esparcirse por toda la tierra. Y vivió Shez hasta una edad sumamente avanzada, y engendró a Riplákish, y murió; y Riplákish reinó en su lugar.