Y sucederá que llegará el día en que les será predicada la plenitud de mi evangelio; y creerán en mí, que soy Jesucristo, el Hijo de Dios; y orarán al Padre en mi nombre.
Entonces levantarán la voz sus centinelas,
y cantarán unánimes; porque verán ojo a ojo.
Entonces los juntará de nuevo el Padre,
y les dará Jerusalén por tierra de su herencia.
Entonces prorrumpirán en gozo:
¡Cantad juntamente, lugares desolados de Jerusalén; porque el Padre ha consolado a su pueblo, ha redimido a Jerusalén!
El Padre ha desnudado su santo brazo a la vista de todas las naciones;
y todos los extremos de la tierra verán la salvación del Padre;
y el Padre y yo somos uno.