La visión de Nefi

El ministerio de Juan el revelador

1 Nefi 14:18–23

Nefi ve a Juan, uno de los Apóstoles de Jesús.

Y aconteció que el ángel me habló, diciendo: ¡Mira! Y miré, y vi a un hombre que estaba vestido con un manto blanco. Y el ángel me dijo: ¡He ahí uno de los doce apóstoles del Cordero! He aquí, él verá y escribirá el resto de estas cosas; sí, y también muchas que han sucedido. Y escribirá también sobre el fin del mundo. Por tanto, las cosas que él escriba son justas y verdaderas; y he aquí, están escritas en el libro que tú has visto salir de la boca del judío. Y en la época en que salieron de la boca del judío, o sea, cuando el libro salió de la boca del judío, las cosas que estaban escritas eran claras y puras, y las más preciosas y fáciles para el entendimiento de todos los hombres.

1 Nefi 14:24–27

Nefi ve a Juan escribiendo el Apocalipsis.

Y he aquí, las cosas que este apóstol del Cordero escribirá son muchas de las que tú ya has visto; y he aquí, el resto tú lo verás. Pero las que verás en adelante, no escribirás; porque el Señor Dios ha ordenado que las escriba el apóstol del Cordero de Dios. Y ha habido también otros a quienes el Señor ha mostrado todas las cosas, y las han escrito; y han sido selladas, según la verdad que está en el Cordero, para aparecer en su pureza a la casa de Israel en el propio y debido tiempo del Señor. Y yo, Nefi, oí, y testifico que el nombre del apóstol del Cordero era Juan, según la palabra del ángel.

1 Nefi 14:28–30

A Nefi no le está permitido escribir nada más de las cosas que vio o escuchó, y concluye el relato de su visión.

Y he aquí que a mí, Nefi, se me prohíbe escribir el resto de las cosas que vi y oí; por lo que me basta con las que he escrito; y no he escrito más que una pequeña parte de lo que vi. Y doy testimonio de que yo vi las cosas que mi padre vio, y el ángel del Señor me las hizo saber. Y ahora ceso de hablar tocante a las cosas que vi cuando fui llevado en el espíritu; y si todas las cosas que vi no están escritas, las que he escrito son verdaderas. Y así es. Amén.