Lehitas en Jerusalén y Arabia

Paso a través de Shazer

1 Nefi 16:13

Después de cuatro días de viaje hacia el sur, el grupo llega a un lugar llamado Shazer.

Y aconteció que durante cuatro días seguimos un curso casi hacia el sudsudeste, y asentamos nuestras tiendas otra vez; y dimos al lugar el nombre de Shazer.

1 Nefi 16:14–16

El grupo utiliza la Liahona para guiarlos en sus viajes de caza.

Y acaeció que tomamos nuestros arcos y flechas, y salimos al desierto a cazar, a fin de obtener alimento para nuestras familias. Y después que hubimos procurado alimentos para ellas, volvimos a nuestras familias en el desierto, al lugar llamado Shazer. Y emprendimos de nuevo la marcha por el desierto, llevando la misma dirección, manteniéndonos en los parajes más fértiles del desierto que lindaban con el Mar Rojo. Y aconteció que viajamos por el espacio de muchos días, cazando por el camino lo necesario para nuestro sustento, con nuestros arcos, y nuestras flechas, y nuestras piedras y hondas. Y seguimos las indicaciones de la esfera, la cual nos dirigió por los parajes más fértiles del desierto.

1 Nefi 16:17

Después de varios días más de viaje, el grupo se detiene para reponer sus existencias de alimentos.

Y después que hubimos viajado por el espacio de muchos días, plantamos nuestras tiendas por algún tiempo, para que de nuevo pudiéramos descansar y obtener alimento para nuestras familias.

1 Nefi 16:18–19

En un viaje de caza, Nefi rompe accidentalmente su arco, y vuelve a casa con las manos vacías, para el disgusto del resto del grupo.

Y aconteció que yo, Nefi, al salir a cazar, he aquí, rompí mi arco, que era de acero fino; y después que rompí mi arco, mis hermanos se enojaron contra mí a causa de la pérdida de mi arco, porque no obtuvimos alimentos. Y aconteció que volvimos sin alimento a nuestras familias, y por estar muy fatigadas a causa de sus viajes, sufrieron mucho por la falta de víveres.

1 Nefi 16:20

Lamán, Lemuel, los hijos de Ismael e incluso Lehi se quejan a causa de sus desgracias, y comenzar a maldecir a Dios.

Y ocurrió que Lamán y Lemuel y los hijos de Ismael empezaron a murmurar en gran manera por motivo de sus padecimientos y aflicciones en el desierto; y también mi padre empezó a murmurar contra el Señor su Dios; sí, y todos se sentían sumamente afligidos, tanto así que murmuraron contra el Señor.

1 Nefi 16:21–22,24

Nefi trata de apaciguar a los que se quejan.

Ahora bien, sucedió que yo, Nefi, habiéndome afligido con mis hermanos por la pérdida de mi arco, y como sus arcos habían perdido su elasticidad, empezó a dificultársenos en extremo, sí, a tal grado que no podíamos obtener alimento. Y sucedió que yo, Nefi, hablé mucho a mis hermanos, porque habían endurecido otra vez sus corazones, aun hasta quejarse contra el Señor su Dios. Y aconteció que él preguntó al Señor, porque se habían humillado a causa de mis palabras; pues les dije muchas cosas con toda la energía de mi alma.

1 Nefi 16:23

Nefi toma la justicia por sus propias manos, y hace un nuevo arco. Después, le pregunta a un arrepentido Lehi, a donde debe ir a cazar.

Y aconteció que yo, Nefi, hice un arco de madera, y una flecha de un palo recto; por tanto, me armé con un arco y una flecha, y con una honda y piedras, y le dije a mi padre: ¿A dónde debo ir para obtener alimento?

1 Nefi 16:24

Lehi, humilde, pregunta al Señor.

Y aconteció que él preguntó al Señor, porque se habían humillado a causa de mis palabras; pues les dije muchas cosas con toda la energía de mi alma.

1 Nefi 16:25–26

Dios dice a Lehi que se guie con la Liahona.

Y ocurrió que la voz del Señor habló a mi padre; y verdaderamente fue reprendido por haber murmurado en contra del Señor, a tal grado que sintió una intensa aflicción. Y sucedió que la voz del Señor le dijo: Mira la esfera y ve las cosas que está n escritas.

1 Nefi 16:27, 29

Aparece una nueva escritura, indicándole a donde debía ir a cazar.

Y aconteció que cuando mi padre vio las cosas que estaban escritas sobre la esfera, temió y tembló en gran manera, y también mis hermanos y los hijos de Ismael y nuestras esposas. Y también se escribía sobre ellas una escritura nueva que era fácil de leer, la que nos daba conocimiento respecto a las vías del Señor; y se escribía y cambiaba de cuando en cuando, según la fe y diligencia que nosotros le dábamos. Y así vemos que por pequeños medios el Señor puede realizar grandes cosas.

1 Nefi 16:28–29, Alma 37:40–42

La Liahona funciona acorde con la fe de aquellos que la poseen.

Y aconteció que yo, Nefi, vi las agujas que estaban en la esfera, y que funcionaban de acuerdo con la fe, diligencia y atención que nosotros les dábamos. Y también se escribía sobre ellas una escritura nueva que era fácil de leer, la que nos daba conocimiento respecto a las vías del Señor; y se escribía y cambiaba de cuando en cuando, según la fe y diligencia que nosotros le dábamos. Y así vemos que por pequeños medios el Señor puede realizar grandes cosas. Y obró por ellos según su fe en Dios; por tanto, si tenían fe para creer que Dios podía hacer que aquellas agujas indicaran el camino que debían seguir, he aquí, así sucedía; por tanto, se obró para ellos este milagro, así como muchos otros milagros que diariamente se obraban por el poder de Dios. Sin embargo, por motivo de que se efectuaron estos milagros por medios pequeños, se les manifestaron obras maravillosas. Mas fueron perezosos y se olvidaron de ejercer su fe y diligencia, y entonces esas obras maravillosas cesaron, y no progresaron en su viaje. Por tanto, se demoraron en el desierto, o sea, no siguieron un curso directo, y fueron afligidos con hambre y sed por causa de sus transgresiones.

1 Nefi 16:30–31

Nefi sigue las instrucciones de la Liahona, y termina en la cima de una montaña, donde se encuentra con animales para cazar.

Y aconteció que yo, Nefi, ascendí hasta la cima de la montaña conforme a las indicaciones dadas sobre la esfera. Y sucedió que maté animales silvestres, de modo que obtuve alimento para nuestras familias.

1 Nefi 16:32

Nefi vuelve al campamento con los alimentos, para alegría del grupo.

Y aconteció que volví a nuestras tiendas, llevando los animales que había matado; y cuando vieron que yo había obtenido alimento, ¡cuán grande fue su gozo! Y aconteció que se humillaron ante el Señor y le dieron gracias.