Moroni finaliza el Libro de Mormón

La adición de Moroni al registro de Mormón

Mormon 8:1

Habiendo recibido las planchas de su padre Mormón, Moroni comienza a agregar a ellas, según el mandato de Mormón.

He aquí que yo, Moroni, doy fin al registro de mi padre Mormón. He aquí, no tengo sino pocas cosas que escribir, cosas que mi padre me ha mandado.

Mormon 8:12

Moroni pide al lector que no condene este registro debido a sus imperfecciones.

Y quien reciba esta historia, y no la condene por las imperfecciones que haya en ella, tal persona sabrá de cosas mayores que estas. He aquí, soy Moroni; y si fuera posible, os daría a conocer todas las cosas.

Mormon 8:13

Moroni escribe acerca de la destrucción de su pueblo e identifica a sí mismo como descendiente de Nephi.

He aquí, ceso de hablar concerniente a este pueblo. Soy hijo de Mormón y mi padre era descendiente de Nefi.

Mormon 8:14–15

Moroni anuncia que él es quien esconderá este registro; explica que aquel que saque a la luz este registro en el futuro será bendecido, pero nadie usará las planchas para obtener ganancia.

Y soy el mismo que esconde esta historia para los fines del Señor; mas las planchas en que se halla no tienen ningún valor, por causa del mandamiento del Señor. Porque él ciertamente dice que nadie las obtendrá para lucrar; mas la historia que contienen es de gran valor, y a aquel que la saque a luz, el Señor lo bendecirá. Porque nadie puede tener el poder para sacarla a luz salvo que le sea dado de Dios; porque Dios dispone que se haga con la mira puesta únicamente en la gloria de Dios, o para el beneficio del antiguo y por tan largo tiempo dispersado pueblo del convenio del Señor.

Mormon 8:16

El Libro de Mormón brillará desde la oscuridad por el poder de Dios.

Y bendito sea aquel que saque esto a luz; porque se sacará de las tinieblas a la luz, según la palabra de Dios; sí, será sacado de la tierra, y brillará de entre las tinieblas y llegará al conocimiento del pueblo; y se realizará por el poder de Dios.

Mormon 8:17–20

Moroni reconoce que el registro tiene defectos, pero advierte contra aquellos que exigen con fuerza ver las planchas en las que está escrito.

Y si hay errores, son errores del hombre. Mas he aquí, no sabemos que haya errores; no obstante, Dios sabe todas las cosas; por tanto, cuídese aquel que condene, no sea que corra peligro del fuego del infierno. Y el que diga:

Mostradme o seréis heridos,

cuídese, no sea que mande lo que el Señor ha prohibido. Porque he aquí, el que precipitadamente juzgue, precipitadamente será también juzgado; pues según sus obras, será su paga; por tanto, aquel que hiera será, a su vez, herido del Señor. He aquí lo que dicen las Escrituras: El hombre no herirá ni tampoco juzgará; porque el juicio es mío, dice el Señor, y la venganza es mía también, y yo pagaré.

Mormon 8:21–22

Moroni también advierte contra aquellos que intentarán ir en contra de la obra de Dios.

Y el que respire iras y contiendas contra la obra del Señor, y contra el pueblo del convenio del Señor, que es la casa de Israel, y diga:

Destruiremos la obra del Señor,
y el Señor no se acordará del convenio que ha hecho con la casa de Israel, tal persona está en peligro de ser talada y arrojada al fuego;

porque los eternos designios del Señor han de seguir adelante,
hasta que se cumplan todas sus promesas.