Moroni finaliza el Libro de Mormón

Invitación final de Moroni a venir a Cristo

Moroni 10:24–25

Moroni habla a los confines de la tierra, advirtiendo a todos que eviten la incredulidad.

Y ahora hablo a todos los extremos de la tierra: Si llega el día en que dejen de existir entre vosotros el poder y los dones de Dios, será por causa de la incredulidad. Y, ¡ay de los hijos de los hombres si tal fuere el caso; porque no habrá entre vosotros quien haga lo bueno, no, ni uno solo! Porque si hubiere entre vosotros quien hiciere lo bueno, será por el poder y los dones de Dios.

Moroni 10:26

Morir en pecado tiene repercusiones eternas.

Y, ¡ay de aquellos que hagan cesar estas cosas y mueran, porque mueren en sus pecados y no pueden ser salvos en el reino de Dios! Y lo digo de acuerdo con las palabras de Cristo, y no miento.

Moroni 10:27

En el juicio final, Dios preguntará si no se dio suficiente advertencia a través de las palabras de Moroni.

Y os exhorto a que recordéis estas cosas; pues se acerca rápidamente el día en que sabréis que no miento, porque me veréis ante el tribunal de Dios; y el Señor Dios os dirá:

¿No os declaré mis palabras, que fueron escritas por este hombre,
como uno que clamaba de entre los muertos,
sí, como uno que hablaba desde el polvo?

Moroni 10:28–29

Dios reivindicará los escritos de Moroni.

Declaro estas cosas para el cumplimiento de las profecías. Y he aquí, procederán de la boca del Dios sempiterno; y su palabra resonará de generación en generación. Y Dios os mostrará que lo que he escrito es verdadero.

Moroni 10:30

Acércate a Cristo, acepta los buenos dones y rechaza los malos.

Y otra vez quisiera exhortaros a que vinieseis a Cristo, y procuraseis toda buena dádiva; y que no tocaseis el don malo, ni la cosa impura.

Moroni 10:31

Jerusalén es llamada desde el polvo, e invitada a recibir el pacto que Dios ha hecho.

¡Y despierta y levántate del polvo, oh Jerusalén; sí, y vístete tus ropas hermosas, oh hija de Sion; y fortalece tus estacas, y extiende tus linderos para siempre, a fin de que ya no seas más confundida, y se cumplan los convenios que el Padre Eterno te ha hecho, oh casa de Israel!

Moroni 10:32

Acércate a Cristo, niega el pecado y acepta la gracia de Cristo.

Sí, venid a Cristo, y perfeccionaos en él, y absteneos de toda impiedad, y si os abstenéis de toda impiedad, y amáis a Dios con todo vuestro poder, mente y fuerza, entonces su gracia os es suficiente, para que por su gracia seáis perfectos en Cristo; y si por la gracia de Dios sois perfectos en Cristo, de ningún modo podréis negar el poder de Dios.

Moroni 10:33

La gracia de Cristo te hará perfecto, santo y sin mancha.

Y además, si por la gracia de Dios sois perfectos en Cristo y no negáis su poder, entonces sois santificados en Cristo por la gracia de Dios, mediante el derramamiento de la sangre de Cristo, que está en el convenio del Padre para la remisión de vuestros pecados, a fin de que lleguéis a ser santos, sin mancha.

Moroni 10:34

Moroni se despide por última vez y anticipa la resurrección y el juicio.

Y ahora me despido de todos. Pronto iré a descansar en el paraíso de Dios, hasta que mi espíritu y mi cuerpo de nuevo se reúnan, y sea llevado triunfante por el aire, para encontraros ante el agradable tribunal del gran Jehová, el Juez Eterno de vivos y muertos. Amén.