Las profecías y las enseñanzas de Nefi

Explicación de Isaías

2 Nephi 25:1–3

Nefi admite que las palabras de Isaías son difíciles de entender, esto se debe a que requieren conocimiento sobre la manera de profetizar de los hebreos.

Ahora bien, yo, Nefi, hablo algo con relación a las palabras que he escrito, palabras que fueron pronunciadas por boca de Isaías. Pues he aquí, Isaías habló muchas cosas que a muchos de los de mi pueblo les fue difícil comprender, porque no saben concerniente a la manera de profetizar entre los judíos. Porque yo, Nefi, no les he enseñado muchas cosas respecto de las costumbres de los judíos; porque sus obras fueron obras de tinieblas, y sus hechos fueron hechos de abominaciones. Por tanto, escribo a mi pueblo, a todos aquellos que en lo futuro reciban estas cosas que yo escribo, para que conozcan los juicios de Dios y sepan que vienen sobre todas las naciones, según la palabra que él ha declarado.

2 Nephi 25:4

Las palabras de Isaías se deben entender claramente a través del espíritu de profecía.

Por tanto, escuchad, oh pueblo mío, que sois de la casa de Israel, y dad oídos a mis palabras; pues aunque las palabras de Isaías no os son claras a vosotros, sin embargo, son claras para todos aquellos que son llenos del espíritu de profecía.

Pero os declaro una profecía, de acuerdo con el espíritu que hay en mí; por tanto, profetizaré según la claridad que en mí ha habido desde la ocasión en que salí de Jerusalén con mi padre; porque, he aquí, mi alma se deleita en la claridad para con mi pueblo, a fin de que aprenda.

2 Nephi 25:5–6

Nefi se deleita en las palabras de Isaías, e está informado por su conocimiento de la geografía de Judá y la profecía de los Judíos.

Sí, y mi alma se deleita en las palabras de Isaías, porque salí de Jerusalén, y mis ojos han visto las cosas de los judíos, y sé que ellos entienden las cosas de los profetas, y no hay ningún otro pueblo que entienda, como ellos, las cosas que fueron pronunciadas a los judíos, salvo que sean instruidos conforme a la manera de las cosas de los judíos.

Mas he aquí, yo, Nefi, no he enseñado a mis hijos conforme a la manera de los judíos; pero yo mismo he morado en Jerusalén, por lo que sé acerca de las regiones circunvecinas; y he mencionado a mis hijos acerca de los juicios de Dios que han acontecido entre los judíos, de acuerdo con todo lo que Isaías ha hablado, y no lo escribo.

2 Nephi 25:7–8

Nefi introduce sus propias profecías; las palabras de Isaías serán particularmente relevantes para aquellos en los últimos días.

Mas, he aquí, procedo con mi propia profecía, de acuerdo con mi claridad, en la que sé que nadie puede errar; sin embargo, en los días en que se cumplan las profecías de Isaías, en la época que se realicen, los hombres sabrán de seguro.

Por tanto, son de valor a los hijos de los hombres; y a los que suponen que no lo son, yo hablaré más particularmente, y limitaré mis palabras a mi propio pueblo; porque sé que serán de gran valor para ellos en los postreros días, porque entonces las entenderán; por consiguiente, es para su bien que las he escrito.