Mensaje de Abinadí a Noé y a sus sacerdotes

El Padre y el Hijo

Mosiah 15:2-4

El Mesías será tanto Padre como Hijo, el Padre Eterno unificado de los cielos y la tierra.

Y porque morará en la carne, será llamado el Hijo de Dios, y habiendo sujetado la carne a la voluntad del Padre, siendo el Padre y el Hijo, el Padre porque fue concebido por el poder de Dios; y el Hijo, por causa de la carne; por lo que llega a ser el Padre e Hijo; y son un Dios, sí, el verdadero Padre Eterno del cielo y de la tierra.

Mosiah 15:5

Dios no cede ante la tentación, y permite ser maltratado por su pueblo.

Y así la carne, habiéndose sujetado al Espíritu, o el Hijo al Padre, siendo un Dios, sufre tentaciones, pero no cede a ellas, sino que permite que su pueblo se burle de él, y lo azote, y lo eche fuera, y lo repudie.

Mosiah 15:6

A pesar de realizar muchos milagros, él estará callado como una oveja que es llevada al esquilador.

Y tras de todo esto, después de obrar muchos grandes milagros entre los hijos de los hombres, será conducido, sí, según dijo Isaías: Como la oveja permanece muda ante el trasquilador, así él no abrió su boca.

Mosiah 15:7

Será llevado para ser crucificado, y morirá conforme la voluntad del Hijo se somete a la voluntad del Padre.

Sí, aun de este modo será llevado, crucificado y muerto, la carne quedando sujeta hasta la muerte, la voluntad del Hijo siendo absorbida en la voluntad del Padre.

Mosiah 15:8

Dios rompe así las ataduras de la muerte, intercede por la humanidad, y en compasiva misericordia, se dispone a encontrarse y satisfacer las demandas de la justicia tomando sobre sí los pecados de ellos.

Y así Dios rompe las ligaduras de la muerte, habiendo logrado la victoria sobre la muerte; dando al Hijo poder para interceder por los hijos de los hombres, habiendo ascendido al cielo, henchidas de misericordia sus entrañas, lleno de compasión por los hijos de los hombres; interponiéndose entre ellos y la justicia; habiendo quebrantado los lazos de la muerte, tomado sobre sí la iniquidad y las transgresiones de ellos, habiéndolos redimido y satisfecho las exigencias de la justicia.