Recolonización de la tierra de Nefi

El Encuentro con el Grupo de Rescate de Ammon

Mosiah 21:18-19

Limhi se vuelve muy sospechoso de cualquier cosa fuera de las murallas de la ciudad.

Ahora bien, el pueblo de Limhi se conservaba unido en un cuerpo hasta donde le era posible; y aseguraron sus granos y sus rebaños; y el rey mismo no arriesgaba su persona fuera de los muros de la ciudad sin llevar a sus guardias consigo, temiendo caer de una u otra manera en manos de los lamanitas.

Mosiah 21:20–21

Él recluta guardias para monitorear las actividades externas cercanas, para que pueda atrapar a los sacerdotes de Noé en caso de que se acerquen.

E hizo que su pueblo vigilara la tierra circunvecina, por si acaso de alguna manera podían aprehender a aquellos sacerdotes que habían huido al desierto, quienes habían raptado a las hijas de los lamanitas, y quienes habían hecho caer sobre ellos tan grande destrucción. Pues deseaban aprehenderlos para castigarlos; porque habían entrado de noche en la tierra de Nefi, y se habían llevado su grano y muchas de sus cosas preciosas; por tanto, los estaban acechando.

Mosiah 21:23

Los guardias ven a Ammon y a su grupo, y los confunden con los sacerdotes de Noé.

Y el rey, hallándose fuera de las puertas de la ciudad con sus guardias, descubrió a Ammón y a sus hermanos;

Mosiah 7:7, 21:23–24

El grupo de Ammon es tomado en custodia por las guardias de Limhi.

Y he aquí que dieron con el rey del pueblo que vivía en la tierra de Nefi y en la tierra de Shilom; y los rodeó la guardia del rey, y fueron apresados y atados y encarcelados.


...y suponiendo que eran los sacerdotes de Noé, hizo que fueran aprehendidos, atados y echados en la cárcel. Y si hubieran sido los sacerdotes de Noé, los habría mandado matar. Mas cuando supo que no lo eran, sino que más bien eran sus hermanos, y que estos habían venido de la tierra de Zarahemla, se llenó de un gozo inmenso.

Mosiah 7:8 – 11

Dos días después, el equipo de Ammon es interrogado por el rey Limhi—Ammon se entera de que Limhi es nieto de Zeniff, quien había venido de La ciudad de Zarahemla.

Y ocurrió que después de haber estado en la cárcel dos días, los llevaron otra vez delante del rey, y les soltaron las ligaduras; y estaban ante el rey, y se les permitió, o más bien, se les mandó que respondieran a las preguntas que él les hiciera. Y les dijo:

He aquí, yo soy Limhi hijo de Noé, que fue hijo de Zeniff, quien salió de la tierra de Zarahemla para heredar esta tierra que era la tierra de sus padres, y el cual fue hecho rey por la voz del pueblo. Y ahora deseo saber la razón por la cual os habéis atrevido a aproximaros a los muros de la ciudad, cuando yo mismo me hallaba fuera de la puerta con mis guardias. Y por este motivo he permitido que fueseis preservados, para que yo pudiera interrogaros, pues de otro modo, habría hecho que mis guardias os ejecutaran. Os es permitido hablar.

Mosiah 7:12–13

Ammon explica que fue enviado por las autoridades de Zarahemla para buscar a los que habían partido antes.

Y ahora bien, cuando Ammón vio que le era permitido hablar, fue y se inclinó ante el rey; y, levantándose otra vez, dijo:

¡Oh rey!, estoy muy agradecido ante Dios hoy día por estar vivo aún, y porque se me permite hablar; y trataré de hablar osadamente; porque estoy seguro de que si me hubieses conocido, no habrías permitido que me pusieran estas ligaduras. Pues soy Ammón, descendiente de Zarahemla, y he subido desde la tierra de Zarahemla para indagar tocante a nuestros hermanos que Zeniff trajo de aquella tierra.

Mosiah 7:14, 16

Al escuchar esto, Limhi se pone muy contento, y manda desatar a Ammon y a sus amigos, y invita al resto de su partido a venir a la ciudad para comer, beber y descansar.

Y ocurrió que luego que hubo oído las palabras de Ammón, Limhi se alegró en extremo, y dijo:

Ahora sé de seguro que mis hermanos que se hallaban en la tierra de Zarahemla viven aún. Y ahora me regocijaré, y mañana haré que mi pueblo se regocije también.


Y ahora bien, el rey Limhi mandó a sus guardias que no volvieran a atar a Ammón ni a sus hermanos, sino hizo que fueran al collado que se hallaba al norte de Shilom, y trajeran a sus hermanos a la ciudad para que comieran, bebieran y descansaran de los trabajos de su viaje; porque habían padecido muchas cosas; habían padecido hambre, sed y fatiga.

Mosiah 7:15

Limhi explica cómo están sujetos a un fuerte tributo por parte de los lamanitas, y tienen la esperanza de que sus hermanos nefitas recién llegados los salvarán de ello.

Porque he aquí, nos hallamos bajo el yugo de los lamanitas, y se nos ha impuesto un tributo gravoso de soportar. Y he aquí, nuestros hermanos ahora nos librarán de nuestro cautiverio, o sea, de las manos de los lamanitas, y seremos sus esclavos; porque es mejor ser esclavos de los nefitas que pagar tributo al rey de los lamanitas.